Zen es, originalmente, una tradición del budismo mahayana que se
desarrolló en China —donde se conoce como Chan— y posteriormente adquirió una forma particularmente influyente en Japón.
La palabra zen procede del japonés zen, derivado del chino chán, y en último término del sánscrito dhyāna, «meditación» o «estado meditativo».
A diferencia de otras religiones o filosofías, el Zen no se centra en estudiar
textos sagrados, seguir dogmas rígidos o adorar a una deidad.
Su esencia es la experiencia directa de la realidad a través de la
meditación y la atención plena.



















