Es un clásico del pensamiento social latinoamericano, catalogada como una
obra ensayística, filosófica, psicológica y social, con fuertes elementos
de crítica sociológica.
Cuando crecía, y empezaba uno a leer libros de gente grande, había ciertas obras que se consideraban lectura obligatoria so
pena de reflejar desfasamiento en el proceso de maduración, ser obtuso, ignorante, atrasado social e
intelectualmente, o, peor aún, ser descerebrado o un menguado, que en nuestras
mentes juveniles —siempre prejuiciadas y crueles y despiadadas—
era ser mediocre en grado sumo. Entre estas, recuerdo que eran
inmensamente populares
La madre, de
Máximo Gorki (1868-1936), y
El hombre mediocre, de
José Ingenieros (1877-1925). Tendría yo entre 15 y 17 años cuando cayó en mis manos por primera vez esta última y la verdad es que la leí más por presión de grupo que por placer: no
entendí mucho su contenido, y, salvo unas cuantas frases célebres que era
obligatorio recitar para demostrar que la había leído, fue muy poco lo que
aproveché de ella. Recientemente la volví a leer, primero, para reevaluar el
contenido de sus ideas —mejor dicho evaluar, pues no recordaba nada del
libro en sí, aunque sí una mescolanza de sus principios generales adquiridos de diferentes fuentes—; y, segundo, para explorar cómo han añejado estas y cuál es su vigencia
en 2026, más de un siglo después de haber sido externadas. Aunque parezca
increíble, la obra, ya del dominio público, todavía se edita (leo la versión de 2020, de Jorge
Sarmiento Editor), aunque debo confesar que contiene esta algunos defectos que
me obligaron a buscar una versión PDF en línea, y terminé leyendo ambas
simultáneamente, mientras corregía la de 2020: lo cual fue como un ejercicio
de reafirmación de lo leído. Armado con muchísimos años de experiencia y herramientas
sofisticadas de investigación, lo que me ha ayudado en su comprensión y en la
elaboración del compendio que comparto con ustedes, mi juicio, si de algo vale, sobre
EL HOMBRE MEDIOCRE, aunque no absoluto, es definitivamente positivo.