Por Alice Munro
Grant y Fiona han estado casados por casi cincuenta años, y aunque naturalmente han enfrentado dificultades (principalmente por las infidelidades de este en su juventud), su unión es sólida. Cuando la demencia de Fiona pone a prueba la fortaleza del matrimonio, Grant debe decidir lo que él está dispuesto a sacrificar para hacerla feliz (incluyendo facilitar el retorno a sus brazos de Aubrey, su amor de internado cercenado, causa de la profunda depresión que la consume).




