La poesía le dio fama a Paola Mochis, sus cuentos le dieron para comer. Por costumbre tendía a dedicar cada uno de sus libros a algún escritor mayor que ella, no importaba si era considerado de poca valía en el mundo literario. Una estrategia no pensada (al principio) impulsó su carrera: no dar entrevistas.
Cuando cumplió dieciocho años leyó en una cajetilla de cigarrillos que fumar era perjudicial para la salud: nunca más se la vio sin un cigarrillo en su boca. Hay que decir que murió a los 68 años, en un accidente de tránsito que algunos creyeron fue suicidio.




