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sábado, 26 de abril de 2025

HUMORADAS - 2

Por Isaías Ferreira Medina

La intención es hacerle reír, ¿ok?

AL MUERTO QUE ESPERE
Microficción
Lo vi salir del bar trastabillando los pies, visiblemente tragueado, vestido con su uniforme negro de reglamento; montarse y arrancar en el coche fúnebre que había dejado estacionado en frente del establecimiento y una cuadra más adelante pararse en el semáforo que estaba en rojo. Allí puso el coche en "parking", se quitó el kepi de chofer, echó la cabeza y el torso hacia el asiento del pasajero, se acomodó lo mejor que pudo y se echó a dormir.

sábado, 1 de marzo de 2025

HUMORADAS -1

Por Isaías Ferreira Medina

La intención es hacerle reír… ¿entendido?

LIDIANDO CON UN "TELEMERCADER"
    Recibí una llamada en inglés de un "telemercader"; yo, por supuesto, le contesté en español. Me dijo, “I don’t understand”; le dije: “Para inglés, oprima el número 1”. Acto seguido oí el “clic” del teléfono que interrumpía la llamada.

POBRECITO
— Hola, Leoncio, ¿cómo estás mi hermano?
— Aquí llevándola, manita, ¿y tú?
— Más o menos… ¿por qué te veo tan apagao hermanito?
— Tiempos difíciles, sister…
— Oh, oh… lo siento mucho… dime, ¿y la muchacha esa, Lucrecia, que te tenía aficiao?…
— No, me botó, justamente el 14 de febrero, día de los enamorados
— Pero, ¿¡cómo va a ser, Leo… tan bien que trataba tú esa muchacha!?
— Ustedes son difíciles de entender, hermanita… yo me enteré que le encantaban las flores, y me le aparecí con este tremendo buquet en ese día tan especial… cuando se las entrego, yo esperaba que me iba a brincá encima y me iba a llená de besos… uuuum… cogió las flores y me las estrujó en la cara… por poco me saca un ojo…

domingo, 1 de septiembre de 2024

MICRORRELATOS Y NANORRELATOS

Por Isaías Medina
Entrega 1

EN LA BOCA DEL LOBO (1-1)
Desde mi habitación en la clínica, temprano en la mañana alcancé a oír esta conversación:
    — "¿Y la paciente que llegó anoche con el fuerte dolor, Dr. Mancebo?"
    — "Ah, era sólo una cuestión estomacal, parece de algo que comió… pero la dejamos en observación durante toda la noche".
    — "Pero, ¿qué me dice, doctor Mancebo? ¿Cuál es nuestra consigna y práctica?", dijo el que parecía el dueño de la clínica enfadado, alzando la voz.
    — "¡Cuchilla y después averigüe, Dr. Molongo!, esa es la consigna, pero mi conciencia no me permitió operarla..."
    — "Dr. Mancebo, su conciencia no es la que paga estos aparatos caros que tenemos, ni los salarios altísimos que pagamos, incluyendo el suyo. Reexamine a la Dña. y proceda a un diagnóstico más realista".
Seguido oí esto, me vestí y salí de ahí más rápido que lo que tarda un gallo en echar un polvo.

miércoles, 13 de marzo de 2024

5 MICROFICCIONES - XIII

FLUJO DEL TIEMPO - I
Le fue concedido el privilegio de viajar al pasado y cambiar algunas cosas que habían dado origen a momentos muy difíciles en su vida. A su regreso al presente, se encontró con que llegaba justo en el momento en que agonizaba.

FLUJO DEL TIEMPO - II
Le fue concedido el privilegio de viajar al pasado y cambiar algunas cosas que habían dado origen a momentos muy difíciles en su vida. A su regreso al presente, se encontró con que llegaba a una región totalmente desconocida para él.

FLUJO DEL TIEMPO - III
Le fue concedido el privilegio de viajar al pasado y cambiar algunas cosas que habían dado origen a momentos muy difíciles en su vida. Nunca supieron más de él sus contemporáneos.

FLUJO DEL TIEMPO - IV
Le fue concedido el privilegio de viajar al pasado y cambiar algunas cosas que habían dado origen a momentos muy difíciles en su vida. Cuando estuvo allí, abrumado por la cantidad enorme de sucesos que desfilaban ante sus ojos, no pudo cambiar nada.

FLUJO DEL TIEMPO - V
Le fue concedido el privilegio de viajar al pasado y cambiar algunas cosas que habían dado origen a momentos muy difíciles en su vida. Al regresar al presente, se encontró con que era un infante huérfano, sin familia.

Por Isaías Ferreira Medina

miércoles, 7 de febrero de 2024

5 MICROFICCIONES - XII

I. CONSEJO A UNA DESDICHADA EN EL AMOR
“Muchacha”, le dijo Tío Passolini a la vecina cuya ventana de posibilidad matrimonial (o de romance) se le achicaba casi hora a hora: “perdona que te diga esto, Calandria, pero no creo que tu problema se cure con novenas y promesas a San Antonio. Mírate en el espejo, quítate el capote ese de zacatecas de la era victoriana que vistes, ve al salón, ponte colorete y cimbrea un poco la cintura al caminar… déjale saber a quién te mire que en tu interior hay un volcán con más actividad que una paila de majarete caliente, listo para hacer erupción. Llévate de mí, descámate, deja la cara de alarido que tienes, sonríe con confianza... y cámbiate ese nombre, por Dios; pide que te llamen Cali. Haz lo que te digo, y verás que te pondrás más atractiva e irresistible que la fuerza de la gravedad”.

jueves, 16 de noviembre de 2023

5 MICROFICCIONES - X

 I. CONCHITA Y EL DIRECTOR DE POMPAS FÚNEBRES
— Dime, ¿cómo te fue en tu primera cita con el director de pompas fúnebres, Conchita?
— De maravillas... toda una aventura, tío…
— ¿Cómo así?
— Cuando me fue a recoger a la casa, tenía el cuerpo de un muerto enfundado en el asiento de atrás, y me dijo “antes de ir al restaurante, tenemos que atender unos asuntos en la oficina”… y hacia allá nos fuimos y yo hasta le ayudé a sacar el tieso del carro…
— ¿Y eso no te dio grima?
— Nada, de nada, es todo lo que he soñado… me dijo que soy la mujer que ha buscado toda su vida… creo que nos vamos a casar… él me prometió que me va a enseñar a preparar muertos y a embalsamar…
— Dios mío, ¿y de dónde salió este espíritu?
— Recuerde que todos ustedes, mi papá y mis tíos, y hasta los abuelos, son carniceros…

II. DOS BORRACHOS 
“¿Qué pasa, compadre?”
“¿Qué pasa con qué, compadrito?”
“Que lo veo dando vueltas como un perro persiguiéndose la cola”
“Ah, no compadrito, trato de seguir la velocidad de las casas que 'tan dando vueltas, compadrito... ¿no las ve?”
“Verdad que sí... lo sigo... ¡qué rápido van!”
“Aumente usted su velocidad giratoria, compadrito, para que no note la diferencia”

lunes, 6 de noviembre de 2023

5 MICROFICCIONES - IX

I. DAÑOS COLATERALES
La defunción, según el médico legista, se debió a una sobredosis de heroína. El occiso es Ravel Fructuoso, de 19 años, hijo único de Abel Fructuoso, quien por años ha sido señalado como un poderoso narcotraficante del área.

II. FALSA EMPATÍA
Todos veíamos con beneplácito el video en que el cazador lucha durante un tiempo considerable para liberar al ciervo que había quedado atrapado entre los alambres de púas; hasta que resultó horroroso e inexplicable ver cómo, una vez liberado y al emprender el animal la huida, el “buen samaritano” lo hería de muerte con un disparo certero de su rifle de asalto.

jueves, 26 de octubre de 2023

5 MICROFICCIONES - VIII

I. LECCIÓN INOLVIDABLE
— ¿En qué puedo ayudarle, agente?
— Señora Gutiérrez, recibimos una llamada de que en esta dirección se está abusando física y verbalmente a un muchacho. ¿Qué dice usted a eso?
— Agente, si exigirle a mi hijo que limpie su cuarto es abuso verbal y si darle un par de chancletazos cuando trató de agredirme es abuso físico, me declaro culpable…
— Sra. Gutiérrez, golpear a sus hijos no está bien…
— Déjeme decirle, agente, los granujas de esta generación son irrespetuosos y débiles… uno como padre o madre no puede decirles nada para corregirlos porque según ellos uno le está gritando y yo la verdad no quiero ser cómplice de criar un vago o peor, un delincuente… esto es lo que vamos a hacer, agente: llame a los servicios sociales y que se lo lleven. ¡Ya no puedo más!
— No, Ma, yo no quiero irme de aquí… por favor, perdóname…
— No, si no vas a obedecer mis reglas y disciplina, usted se va de aquí… y se acabó…
— No, Ma, por favor… yo voy a hacer lo que tú dices…
— Ok, ya estoy jarta… si no cumples… yo soy la que voy a llamar la policía y los servicios sociales y te me vas a largar de aquí, ¿entiendes?
— “¿Estamos de acuerdo, hijo?”, dice el agente
— “Sí, Sr. agente”, dice el muchacho
— “Ok, no quiero oír más llamadas de esta dirección, o alguien va a ir preso”, se despidió el agente policial.

II. CÓMO CONTABA FIBONACCI
"¿Qué es esto, Fibo?", preguntó la madre al pequeño Fibonacci.
"0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, 1597, 2584, 4181, 6765, 10946, 17711, 28657, 46368, 75025, 121393, 196418, 317811...", mamma.
"¿Por qué siempre tienes que ser diferente? ... ¡cuenta como la gente normal, cojollo!"

miércoles, 18 de octubre de 2023

5 MICROFICCIONES - VII

I. EL PODER DEL VICIO 
Los que estaban en frente de la compraventa “El Empeño”, vieron a Secundino entrar a esta caminando normalmente, excepto por la ligera cojera que se le conocía. Unos quince minutos más tarde le vieron salir saltando de forma experta en una sola pierna y unas cuantas casas más adelante, todavía saltando, entrar en el establecimiento de "Pedro el tuerto", donde todos sabían operaba un "casino clandestino", en el que se apostaba hasta a los gallos, día y noche.

II. ESCAPANDO A LA CATÁSTROFE
— “Armandito, los que se jodieron son los que no tienen un avión como nosotros para huir de las desgracias”, dijo el acaudalado Polibio pavoneándose de su seguridad, mientras observaba la destrucción y devastación allá abajo. 
— “Jefe, casi no tenemos combustible y no hay lugar seguro donde aterrizar… todo está ardiendo”.
— “¿Y no nos da para llegar a Puerto Rico?”
— “Está muy lejos, jefe”, dijo Armandito
— “Pues nos jodimos también”, dijo Polibio, sobrecogido por el pánico, mientras observaba a su familia, que estaba inocente de la situación.

miércoles, 4 de octubre de 2023

5 MICROFICCIONES - VI

I. ¿CACOFOBIA O CRUELDAD EXTREMA?
De tal forma aborrecía a las gentes feas, que cuando no podía evitar su presencia, prefería que estos les hablaran de espalda.

II. PEQUEÑEZ
Al ver la punta de un dedo en su ensalada, Chanchán, molesto, llamó a la mesera y le enseñó. Acto seguido, en vez de pedir disculpas, esta voceó: “Oíto, ya lo encontramos… ¡prepárate para ir a emergencia!”

III. DILEMA
— Para mejorar su salud, debe perder esa barriga, le dijo el médico
— ¿Y eso no afectaría mi equilibrio?, preguntó Anackleto
— ¿Y de dónde saca usted eso?
— Tengo un amigo que rebajó la barriga y a cada rato se estaba cayendo de espaldas... al perder la barriga había más peso atrás que en la parte delantera de su cuerpo, lo que se tradujo en pérdida de balance...
—Entonces, le voy a recetar una cadena gruesa con un ancla como contrapeso…

martes, 26 de septiembre de 2023

5 MICROFICCIONES – V

I. LA LIMUSINA 
Adriano sabía que su pueblito natal necesitaba un coche fúnebre y por lo tanto hizo un esfuerzo sobrehumano en Nueva York para adquirir uno y enviarlo a sus compueblanos, allá en las montañas de República Dominicana. Casi un año después de haberlo enviado, fue invitado por las autoridades para recibir de ellas un agradecimiento público por su importante donación, a lo que él accedió complacido. En el aeropuerto de Santiago fue recibido con bombos y platillos por el alcalde, los concejales del pueblo y la madrina de los juegos florales. Una vez terminados los discursos y la ceremonia de reconocimiento, Adriano fue escoltado hasta la limusina del pueblo que esperaba: el coche fúnebre que él había donado.

II. SECRETO ECLESIAL
Los ladrones cargaron con millón y medio de dólares en efectivo, un cofre de joyas preciosas, varias armas de fuego de alto calibre y drogas valoradas en aproximadamente tres millones y medio de dólares. En una de las paredes de la oficina, los ladrones dejaron un afiche en el que se apreciaba un puño pintado en negro, cerrado, del que prominentemente sobresalía el dedo del medio pintado en rojo. Una inscripción, también en rojo, decía: ¡MALDITOS NARCOS PARÁSITOS! 
De esto nos enteramos en la prensa gracias a la revelación de los propios ladrones, quienes enviaron fotos como supuestas pruebas, pues las autoridades de la iglesia nunca reportaron el robo.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

TÍO PASSOLINI Y LA MUDANZA DE LIBROS

Tío Passolini era un libertino a quien le gustaban los libros y en más de una ocasión se vio en problemas, acusado de haberse robado uno o más de esos ejemplares. Esto es un fragmento de uno de los juicios a que fue sometido, según lo narra uno de sus nietos.

— “Señor Passolini”, —dice el juez—, “¿le robó usted, como lo acusa su amigo Pituá, los libros “Las sandalias del pescador” y “La hora veinticinco”?”
— “Yo no diría robar; esa es una palabra fea y muy fuerte, señor juez; más bien los rescaté…”
— “¿Cómo explica usted eso de rescatar, señor Passolini?”
— “Mire señor juez, ¿qué hace un libro en un estante, de exhibición; principalmente en casa de un señor que no ha leído ni siquiera una novelita de Corín Tellado o de Marcial Lafuente Estefanía? Por eso digo que los rescaté… esos libros clamaban por ser útiles, no estar cogiendo polvo en casa de un patán.”

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