Por José Emilio Pacheco
I
“La literatura”, dice Katherine Anne Porter, “es una de las pocas felicidades del mundo”. Reivindicaba así el derecho de leer como un espacio de goce que debe estar al alcance de todo ser humano por voluntad propia, de ningún modo como algo impuesto u obligatorio. Leer con la naturalidad con que respiramos y hablamos. Leer como una parte indispensable de la vida, como un medio para vivirla de la mejor manera posible.
