La razón principal es muy sencilla:
el saxofón todavía no existía cuando se compuso la mayor parte de lo que
hoy llamamos música clásica “antigua”.
El saxofón fue inventado por el belga
Adolphe Sax alrededor de 1840–1846,
mientras que muchos de los grandes compositores que asociamos con la música
clásica pertenecen a épocas anteriores:











































