Poema por Randolfo Ariostto
Del Libro Sustantivo comunes, Segundo Lugar del Concurso Nacional de La Alianza Cibaeña.
Los edificios emergen del pasto, untados de prisas, de frutos secos, vendedoras de té en las esquinas, palomas de ayer con nerviosismo de hoy, patios de iglesias y colegios pintados de rojo.
La autopista besa la laguna con labios de arena y metal laminado, se diría que es un pecado porque carece de inocencia.
Las tiendas mecen las avenidas bajo el sol blanco del segundo y cuarto domingo del barrio; peatones recurren al más citadino de los misticismos: vestir la ociosidad de boato. Alguien pasea una mano hambrienta de paz por la farmacia, la canción del carro da vuelta a la esquina de la página, el pregonero es un ángel si la propina es buena.
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martes, 11 de febrero de 2020
jueves, 25 de abril de 2019
POÉTICA DE LA LECTURA: EL SUPERLECTOR – V
Por Randolfo Ariostto Jiménez
Parte 5 de 5
El Superlector
El problema humano empezó cuando desaprendimos a leer, la tecnología nos acostumbró, o nos acomodó, a leer mal y leer menos. Somos el producto de una sociedad que cada día vino leyendo menos y haciéndolo de la manera impúdica que solo procura matar el instante, cambiamos las obras literarias por el mata tiempo y la chanza salió mal, veamos la clase de muchachos lerdos que vaga por ahí y sabremos cuán mal devino la caída.
Parte 5 de 5
El Superlector
El problema humano empezó cuando desaprendimos a leer, la tecnología nos acostumbró, o nos acomodó, a leer mal y leer menos. Somos el producto de una sociedad que cada día vino leyendo menos y haciéndolo de la manera impúdica que solo procura matar el instante, cambiamos las obras literarias por el mata tiempo y la chanza salió mal, veamos la clase de muchachos lerdos que vaga por ahí y sabremos cuán mal devino la caída.
domingo, 7 de abril de 2019
POÉTICA DE LA LECTURA: EL SUPERLECTOR - IV
Por Randolfo Ariostto Jiménz
Parte 4 de 5
El acumulador
La insuficiencia de conocimiento debe servir de aliciente para la exploración de nuevos signos, sonidos, literaturas, pinturas o esculturas, etc. y precisamente en ese punto es que la poesía deviene en descubrimiento, epifanía de lo cierto; en algunos puede que deslumbramiento, conforme su falta de lectura. Solo el contraste de la ignorancia con el conocimiento nos complementa en El Todo, eso que fluye a nuestro alrededor, nada qué ver con La Nada, por imposible. Hay una ley no declarada que exige a La Nada una incapacidad total de ser. La Nada es nulidad, inexistencia total donde ni la misma muerte puede existir, mucho menos La Existencia. No hay un vacío anterior al que recurrir porque siendo La Nada, en qué espacio acomodaría el vacío, del mismo modo que no hubo espacio para la tabla rasa en el conocimiento.
Parte 4 de 5
El acumulador
La insuficiencia de conocimiento debe servir de aliciente para la exploración de nuevos signos, sonidos, literaturas, pinturas o esculturas, etc. y precisamente en ese punto es que la poesía deviene en descubrimiento, epifanía de lo cierto; en algunos puede que deslumbramiento, conforme su falta de lectura. Solo el contraste de la ignorancia con el conocimiento nos complementa en El Todo, eso que fluye a nuestro alrededor, nada qué ver con La Nada, por imposible. Hay una ley no declarada que exige a La Nada una incapacidad total de ser. La Nada es nulidad, inexistencia total donde ni la misma muerte puede existir, mucho menos La Existencia. No hay un vacío anterior al que recurrir porque siendo La Nada, en qué espacio acomodaría el vacío, del mismo modo que no hubo espacio para la tabla rasa en el conocimiento.
lunes, 25 de febrero de 2019
POÉTICA DE LA LECTURA: EL SUPERLECTOR - III
Por Randolfo Ariostto Jiménez
Parte 3 de 5
La lectura como reflexión del signo escrito no dista de la lectura que hacemos de nuestro alrededor, si bien es cierto que esta última, como acto que debe ser fomentado por la sociedad, atraviesa la peor crisis de la historia a causa de la exteriorización del ser humano, de su alejamiento de sí. El primate que inició todo necesitaba comprender el medio para comprenderse a sí mismo, el hombre que amenaza con terminarlo todo busca comprender el medio para alejarse de sí mismo. Por doquier se crean realidades ajenas a lo que somos en el interior, deponemos la lectura de nosotros ante una que en nada compagina con la realidad, tratamos con desesperación de ajustar otro Yo al que somos en esencia.
Parte 3 de 5
La lectura como reflexión del signo escrito no dista de la lectura que hacemos de nuestro alrededor, si bien es cierto que esta última, como acto que debe ser fomentado por la sociedad, atraviesa la peor crisis de la historia a causa de la exteriorización del ser humano, de su alejamiento de sí. El primate que inició todo necesitaba comprender el medio para comprenderse a sí mismo, el hombre que amenaza con terminarlo todo busca comprender el medio para alejarse de sí mismo. Por doquier se crean realidades ajenas a lo que somos en el interior, deponemos la lectura de nosotros ante una que en nada compagina con la realidad, tratamos con desesperación de ajustar otro Yo al que somos en esencia.
sábado, 16 de febrero de 2019
POÉTICA DE LA LECTURA: EL SUPERLECTOR – II
Por Randolfo Ariostto Jiménez
Parte 2 de 5
En general suponemos vivir cuando en realidad rumiamos ciertos estados de ser, ciertas maneras de pensar, como en un corral estereotipado de pensamientos, existencia enlatada en la cuadratura del exterior, desgastamiento a oscuras, sin el calor natural de aquello que somos aquí, ahora, nuestro ser situado en el tiempo, presente continuo disparado hacia todos lados. Súmesele la transitoriedad del instante, el presente es un molino de instantes, la rueda en movimiento del ahora nos mantiene braceando cuesta arriba en el constructo preestablecido por los órdenes de turno. No hay descanse y respire, no hay un: analice lo que está pensando; solo: piense lo que le hemos dado, en lo económico, cultural, político, religioso, oportuno salvavidas para quienes disfrutan el mareado oficio de la pereza mental.
Parte 2 de 5
En general suponemos vivir cuando en realidad rumiamos ciertos estados de ser, ciertas maneras de pensar, como en un corral estereotipado de pensamientos, existencia enlatada en la cuadratura del exterior, desgastamiento a oscuras, sin el calor natural de aquello que somos aquí, ahora, nuestro ser situado en el tiempo, presente continuo disparado hacia todos lados. Súmesele la transitoriedad del instante, el presente es un molino de instantes, la rueda en movimiento del ahora nos mantiene braceando cuesta arriba en el constructo preestablecido por los órdenes de turno. No hay descanse y respire, no hay un: analice lo que está pensando; solo: piense lo que le hemos dado, en lo económico, cultural, político, religioso, oportuno salvavidas para quienes disfrutan el mareado oficio de la pereza mental.
martes, 5 de febrero de 2019
POÉTICA DE LA LECTURA: EL SUPERLECTOR - I
Por Randolfo Ariostto Jiménez
Parte 1 de 5
La simplicidad con que son peinados los conceptos en Poética de la lectura, proceso que parte de la lectura y penetra en el ámbito de la creación poética, bien podría ser considerada una debilidad, por exponer argumentos fuera del área de la experimentación científica, acción adrede que nos permitirá demostrar cómo la calidad de la lectura puede conducirnos a desentrañar las verdades dispersas a nuestro alrededor mediante el escrutinio de nuestra realidad.
Parte 1 de 5
La simplicidad con que son peinados los conceptos en Poética de la lectura, proceso que parte de la lectura y penetra en el ámbito de la creación poética, bien podría ser considerada una debilidad, por exponer argumentos fuera del área de la experimentación científica, acción adrede que nos permitirá demostrar cómo la calidad de la lectura puede conducirnos a desentrañar las verdades dispersas a nuestro alrededor mediante el escrutinio de nuestra realidad.
domingo, 6 de enero de 2019
7 PREGUNTAS AL CÍRCULO DE ESCRITORES DE LA PROVINCIA VALVERDE
Este cuestionario y las respuestas correspondientes, publicado originalmente en Mao en el Corazón, data del 2 de febrero de 2010, por lo que parte de su contenido podría parecer irrelevante hoy. O tal vez no, por lo que su reproducción aquí, más que obedecer a una curiosidad histórica, puede que sea una reafirmación de principios verticales e incoercibles.
El Círculo de escritores de la provincia Valverde reúne en su seno a un grupo de amantes de las letras que cree vehementemente que unidos aumentan su poder de difusión y las oportunidades de crecer como individuos, por el enriquecimiento que da la interacción en un entorno en el que se habla constantemente de literatura y de las técnicas del oficio de escribir.
viernes, 21 de diciembre de 2018
ELEGÍA 31
A Yisel Arias
Por Randolfo Ariostto Jiménez
Autopista de la noche a medio girón de alba resopla un alarido atiborrado de verde. La danza de los astros se agita pulmón adentro revoloteo de alas carrera desenfrenada en loco estupor de cirros.
El viento del invierno regresa de herir tu alcoba los pechos de las horas procesionan cabizbajos malolientes palpituras sobre el indulto del verso.
Recalentabas tu cintura en la mesita de noche como entornando los ojos para esconder cada abrojo sendero de mil lagartos donde tendías las alas.
Por Randolfo Ariostto Jiménez
Autopista de la noche a medio girón de alba resopla un alarido atiborrado de verde. La danza de los astros se agita pulmón adentro revoloteo de alas carrera desenfrenada en loco estupor de cirros.
El viento del invierno regresa de herir tu alcoba los pechos de las horas procesionan cabizbajos malolientes palpituras sobre el indulto del verso.
Recalentabas tu cintura en la mesita de noche como entornando los ojos para esconder cada abrojo sendero de mil lagartos donde tendías las alas.
jueves, 13 de diciembre de 2018
LA VOZ QUE HAN VISTO MIS OJOS
Obra de Pedro Espinal
Comentario breve por Randolfo Ariostto Jiménez
Dedico al dilecto escritor y culturólogo Isaías Medina y presento a la comunidad poética internacional, la exquisita obra del poeta Pedro Espinal, oriundo de República Dominicana —porque el gentilicio de los poetas está circunscrito a la etimología del mundo—, el poemario La voz que han visto mis ojos. Obra bucólica de realismo filosófico, que evoca a los grandes realistas al estilo de Gógol en narrativa, y Parra, con ese aire terrestre de Neruda y el aire afluente del Huidobro de Temblor de cielo. Se cuida del adjetivo sin ofender la sana descripción, muestra de respeto a sí mismo, compromiso con las verdades universales que afloran de sus palabras. No hay ficción, fuera del arrebol estético, tal cadencia en el relevo de los versos cortos y largos, propio de los maestros del género, la capacidad en pocas latitudes degustable, de hablar las cosas, de hablar el arte, de extraer el magma poético al cortinaje cotidiano. Para muestra, un par de botones.
Comentario breve por Randolfo Ariostto Jiménez
Dedico al dilecto escritor y culturólogo Isaías Medina y presento a la comunidad poética internacional, la exquisita obra del poeta Pedro Espinal, oriundo de República Dominicana —porque el gentilicio de los poetas está circunscrito a la etimología del mundo—, el poemario La voz que han visto mis ojos. Obra bucólica de realismo filosófico, que evoca a los grandes realistas al estilo de Gógol en narrativa, y Parra, con ese aire terrestre de Neruda y el aire afluente del Huidobro de Temblor de cielo. Se cuida del adjetivo sin ofender la sana descripción, muestra de respeto a sí mismo, compromiso con las verdades universales que afloran de sus palabras. No hay ficción, fuera del arrebol estético, tal cadencia en el relevo de los versos cortos y largos, propio de los maestros del género, la capacidad en pocas latitudes degustable, de hablar las cosas, de hablar el arte, de extraer el magma poético al cortinaje cotidiano. Para muestra, un par de botones.
jueves, 29 de noviembre de 2018
RANDOLFO ARIOSTTO JIMÉNEZ
Por Carlos Reyes
Fecha y lugar de nacimiento: Santiago de los 30 Caballeros.
14 de Noviembre del año 1977.
Randolfo Ariostto Jiménez, graduado con honores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Desde temprana edad mostró interés por la vida cultural entregándose con pasión al quehacer literario. Afanoso lector de poetas clásicos y modernos, ha concebido una obra reflexiva y agitadora de lenguaje efervescente. Randolfo Ariostto es poeta, novelista, cuentista y ensayista. Su producción literaria se viene desde que en 1990 irrumpiera en el ruedo poético con “La poesía Romántica”; a la misma han seguido otras de ascendente valor que lo colocan en la línea luminosa de los grandes de nuestro tiempo. Ha obtenido premios por su labor literaria y ha participado en eventos poéticos de envergadura, coloquios, cursos de dramaturgia, recitales poéticos, etc. Fundador del Círculo de Escritores de Valverde junto con otros destacados poetas y narradores de la provincia.
martes, 2 de octubre de 2018
Y
Randolfo Ariostto Jiménez
Y la arena bajo nuestros teclados y el sabor metálico de la sal tributarán nuestras palabras. La tierra desnuda bajo el sol de ayer besará nuestros miembros; bañando de auríferas efervescencias y fragmentos de luz cada página, rendida a esta obstinación suicida desde hace años cuando dibujábamos mapas bajo el cielo y legiones de eunucos esparcían logaritmos en las mañanas. Y en cada chispa de mundo surgirán los pies del aire, hordas que poblaron los cielos antes de descender en pabellones y copar la tierra bajo el vientre del vencido. Y bajo ella el corazón del planeta mordiendo la añoranza del mar, su lecho algodonoso, alumbrado de hijos, padres, bastardos, desgraciados, responsables por aquellos que nos amaron, que nos mataron, por los que no tocaron una tecla, los que no han sido. Y el odio de nuestros enemigos verá criaturas desangradas en el ciberespacio, y desolación en el alma del silencio, y a los ojos del futuro disfrutará un odio que ni los dioses blasfemarán: oriundo del mismo embrión que el olvido. Y una palabra traerá a nuestras interfaces euforia de adolescente que cede al fuego de sus hormonas para estallar en pueblo, y al igual que ellas no pariremos dígitos iguales al relumbrar las torres verdes. Y moriremos en alto, en el aire más rebelde, y flotaremos sobre el metal pese a la indiferencia del gentío, sonreídos de nada, como siempre debió ser. Y sí, concebiremos nuestra era más deseable que las frías del colmadón, que mujeres listas para la sonrisa del cólico, y razonaremos que esa palabra ineludible nos amparará en los abrojos del trópico, y sentiremos normal la sensación de existir afuera de los techos. Y puede que precisemos morder las fibras que nos manufacturaron antes del motoconcho y el palé, cuando los dioses trabajaban la tierra, para descubrir que continuamos en un escondrijo en el celular, pese al diablo en mi teclado.
Y la arena bajo nuestros teclados y el sabor metálico de la sal tributarán nuestras palabras. La tierra desnuda bajo el sol de ayer besará nuestros miembros; bañando de auríferas efervescencias y fragmentos de luz cada página, rendida a esta obstinación suicida desde hace años cuando dibujábamos mapas bajo el cielo y legiones de eunucos esparcían logaritmos en las mañanas. Y en cada chispa de mundo surgirán los pies del aire, hordas que poblaron los cielos antes de descender en pabellones y copar la tierra bajo el vientre del vencido. Y bajo ella el corazón del planeta mordiendo la añoranza del mar, su lecho algodonoso, alumbrado de hijos, padres, bastardos, desgraciados, responsables por aquellos que nos amaron, que nos mataron, por los que no tocaron una tecla, los que no han sido. Y el odio de nuestros enemigos verá criaturas desangradas en el ciberespacio, y desolación en el alma del silencio, y a los ojos del futuro disfrutará un odio que ni los dioses blasfemarán: oriundo del mismo embrión que el olvido. Y una palabra traerá a nuestras interfaces euforia de adolescente que cede al fuego de sus hormonas para estallar en pueblo, y al igual que ellas no pariremos dígitos iguales al relumbrar las torres verdes. Y moriremos en alto, en el aire más rebelde, y flotaremos sobre el metal pese a la indiferencia del gentío, sonreídos de nada, como siempre debió ser. Y sí, concebiremos nuestra era más deseable que las frías del colmadón, que mujeres listas para la sonrisa del cólico, y razonaremos que esa palabra ineludible nos amparará en los abrojos del trópico, y sentiremos normal la sensación de existir afuera de los techos. Y puede que precisemos morder las fibras que nos manufacturaron antes del motoconcho y el palé, cuando los dioses trabajaban la tierra, para descubrir que continuamos en un escondrijo en el celular, pese al diablo en mi teclado.
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