Luego de muchísimo tiempo de ignorar el spanglish (son incontables las
ocasiones en que su líder máximo, Víctor García de la Concha, anunció
públicamente que “no existe”), la Real Academia Española de la Lengua (RAE),
desde su sede en Madrid, ha incluido la palabra spanglish en su
diccionario.
Como su principal defensor (no por nada me llaman
The Cheech and Chong Professor of Spanglish at Amherst College), la
inclusión debería llenarme de júbilo. En efecto, estamos ante un momento
histórico.
