"¡Curioso y más que curioso! —exclamó Alicia—. ¡Ahora me estoy estirando
como el telescopio más grande que ha existido jamás!... ¡Adiós pies! (porque
cuando se los miró estaban tan lejos que casi se perdían de vista)".
"Se siente exactamente como lo que siente Alicia en el libro: todo se siente
grande o pequeño y extrañamente desproporcionado", afirma la periodista
británica Abigail Moss.

