Es un clásico del pensamiento social latinoamericano, catalogada como una
obra ensayística, filosófica, psicológica y social, con fuertes elementos
de crítica sociológica.
Cuando crecía, había ciertos libros que se consideraban lectura obligatoria so
pena de reflejar desfasamiento, mediocridad, o, peor aún, falta de
inteligencia, que en nuestras mentes juveniles
era ser mediocre en grado sumo. Entre estos, recuerdo que eran
inmensamente populares La madre, de Máximo Gorki (1868-1936), y El hombre mediocre, de José Ingenieros (1877-1925). Tendría yo 16 o 17 años cuando cayó en mis manos por primera vez este
último y la verdad es que lo leí más por presión de grupo que por placer: no
entendí mucho su contenido, y, salvo unas cuantas frases célebres que era
obligatorio recitar para demostrar que lo había leído, fue muy poco lo que
aproveché de él. Recientemente lo volví a leer, porque, aunque parezca
increíble, todavía se edita, pero esta vez armado con muchísimos años de
experiencia y herramientas de investigación, lo que me ha ayudado en su
comprensión y en la elaboración del compendio que comparto con ustedes.
