Érase una vez un príncipe que era profundamente infeliz. El rey envió mensajeros en busca de la camisa de un hombre feliz, pues sus consejeros le aseguraron que ese era el único remedio. Finalmente encontraron a un humilde campesino que se sentía plenamente satisfecho con su vida. Pero, por desgracia, el hombre feliz no tenía camisa.
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sábado, 1 de agosto de 2026
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