Siendo la misión primordial de Cauce de Letras promover la
lectura, de un tiempo para acá he venido utilizando fotos como identificación
del blog (cuatro al año, en consonancia con la estación en curso) de ese
pequeño gigante que es Little Free Library, que representa en grado
sumo el compromiso de llevar libros a quienes más los necesitan. Como no tengo
autorización para utilizar las fotos, en mi fuero interno siempre me he
sentido en deuda con sus dueños, pero más con el creador y los que difunden
como acto de buena voluntad la ingente idea de facilitar el intercambio de
libros gratuitamente.
¿Cómo pagarles?
La oportunidad se me presentó cuando encontré y leí (y decidí traducir) Little Free Library’s Not-So-Little Commitment to Getting the Word Out por
Damon Orion, publicado por The Observatory.
Dado que el artículo fue editado por última vez el 10 de diciembre de 2024, es
seguro que a esta fecha los datos no son precisos. Pero, en todo caso, deben
ser más impresionantes.
Debo aclarar, que en el curso de mi trabajo de traducción, al verificar los
enlaces (todos conectando a artículos en inglés), algunos no funcionaron. Pero
no creo que ello quite lustre al contenido del artículo.
Esta versión traducida consta de un glosario de términos, que no tenía el original.
Con permiso de Damon (y con la esperanza de que apruebe mi esfuerzo), espero
disfruten esta extraordinaria historia. Pero, más aún, que la misma sirva de
incentivo y acicate para que muchos se hagan eco del valor inmenso que
conlleva su mensaje y se decidan a emular su difusión en sus comunidades y
terminen por poner una de esas cajas encantadas en cada esquina de sus barrios.
¡Viva la lectura!
Disfruten.
EL COMPROMISO NADA PEQUEÑO DE LITTLE FREE LIBRARY CON LA DIFUSIÓN DE
LA LECTURA
Por Damon Orion
Little Free Library (LFL):
pequeña biblioteca comunitaria de intercambio gratuito de libros. Estas
pequeñas cajas promueven la alfabetización, fomentan el hábito de la
lectura y fortalecen el sentido de comunidad.
Las has visto frente a casas y en espacios públicos, como supermercados,
parques, patios escolares y cafeterías: pequeñas cajitas, parecidas a casas
para pájaros, de las que cualquiera puede tomar un libro o dejar uno para que
otras personas lo disfruten.
Estas bibliotecas en miniatura pueden tener una apariencia modesta, pero
constituyen una poderosa herramienta para aumentar las tasas de
alfabetización, combatir la censura y prohibición de libros y promover la
justicia social. También se las conoce como «mini plazas públicas», ya que
funcionan como pequeños puntos de encuentro para la comunidad.
Si bien cualquier persona puede crear y mantener una biblioteca pública de
intercambio de libros, la organización sin fines de lucro
Little Free Library (LFL), con sede en
Saint Paul, Minnesota, es la principal responsable de su amplia difusión y
ubicuidad. En la actualidad existen más de 180,000 cajas de intercambio de
libros registradas por LFL en todo el mundo. Se pueden encontrar en los 50
estados de Estados Unidos y en 121 países de todos los continentes, lo que
convierte a LFL en la
red de intercambio de libros más grande del mundo. En colaboración con
escuelas, empresas, organizaciones cívicas y bibliotecas públicas, LFL ha
facilitado el intercambio de más de 400 millones de libros desde 2009.
Uno de los principales objetivos de Little Free Library (LFL) es contribuir a
la formación de una población más alfabetizada. Su lema es:
«Toma un libro, comparte un libro». La
importancia de este objetivo no puede exagerarse: según diversos estudios,
más de la mitad de los adultos
en Estados Unidos poseen habilidades de lectura y escritura por debajo al
nivel correspondiente al sexto grado de educación primaria. Además,
el 67 % de los estudiantes estadounidenses
llega al cuarto grado con un nivel de lectura por debajo de los niveles de
competencia, lo que reduce drásticamente sus posibilidades de graduarse de la
escuela secundaria.
Margret Aldrich, directora de comunicaciones de Little Free Library (LFL) y
autora del libro
The
Little Free Library Book, señala que el acceso a materiales de lectura es uno
de los principales factores que predicen el éxito de una persona tanto en la
escuela como a lo largo de su vida. Por ejemplo, en Estados Unidos, un niño
que crece en un hogar con tan solo 25 libros completará, en promedio,
dos años más de escolaridad que un niño que no tiene libros en casa, según el
informe Home Libraries («Bibliotecas en el hogar»), publicado por Scholastic
en marzo de 2023.
Un estudio realizado en 2001 por la profesora de educación infantil y
alfabetización Susan Neuman determinó que en algunas zonas empobrecidas de
Estados Unidos existe apenas
un
libro apropiado para la edad de los lectores por cada 300 niños. Para mitigar
la falta de acceso a los libros que afecta al
60 % de los niños de familias de bajos ingresos, Little Free Library (LFL)
trabaja para asegurarse de que se instalen pequeñas bibliotecas comunitarias
en las comunidades que más las necesitan. «Quizá no haya una biblioteca
pública; quizá, cuando termina la jornada escolar, no exista ningún lugar
donde los niños puedan acceder a libros», explica Aldrich.
Con el fin de combatir el limitado acceso a los libros y los bajos niveles de
alfabetización en las comunidades indígenas de
Estados Unidos y
Canadá,
Little Free Library (LFL) promueve la instalación de pequeñas bibliotecas
comunitarias en zonas con una alta población indígena a través de su programa
Indigenous
Library (Biblioteca Indígena). Asimismo, se han instalado Little Free
Libraries en favelas de Brasil, aldeas de Sudán del Sur, un campamento de
refugiados en Uganda y otras regiones donde los libros son escasos, según el
blog Little Observationist (1).
Entre las iniciativas desarrolladas en el pasado por Little Free Library (LFL)
se encuentran el programa Good Global Neighbors (Buenos Vecinos Globales),
mediante el cual estudiantes estadounidenses construían cajas para el
intercambio de libros y las enviaban a países de África e India, y el programa
Friends Through the Years (Amigos a través de los años), que reunía a jóvenes
y personas mayores para leer y compartir historias entre sí.
Nota: (1) No logramos tener acceso al blog Little Observationist
Promoviendo la igualdad
El programa Read in
Color (Leer en color) de LFL ayuda a distribuir libros que promueven la
justicia social y la igualdad racial, y que representan a grupos marginados
como BIPOC y LGBTQ+. Según Aldrich: “Esto puede ser muy importante, tanto para
las personas que se ven reflejadas en las páginas como para aquellas que
pueden aprender sobre una perspectiva diferente”.
"Aldrich relata una historia que escuchó del padre de una niña de seis años
que se llevó a casa el libro
Ada
Twist, científica (Ada Magnífica, científica) de una Little Free Library. “En
la portada había una niña que era Negra como ella y tenía el cabello esponjado
como el de ella. Dijo: ‘¡Papi, esta niña se parece a mí!’. Luego, la niña
comenzó a ‘disfrazarse de científica en casa y a jugar a la científica. Ese
tipo de impacto puede durar toda la vida’”.
"El programa Read in Color se opone a la prohibición de libros en los EE. UU.,
donde casi la mitad de los
títulos censurados en 2023 estaban dirigidos a temáticas BIPOC y LGBTQ+. El
ochenta y siete por ciento de los custodios de LFL encuestados han
compartido libros prohibidos, “protegiendo así el acceso a libros prohibidos e
impugnados”, afirma el sitio web de la organización. Little Free Library
también ayuda a los lectores a acceder a libros censurados a través de
proyectos e iniciativas como el
Unbanned Book Club (Club
de Libros No Prohibidos), el
Banned Wagon (El Vagón de los Prohibidos) y la
Banned Books Week Coalition (Coalición
de la Semana de los Libros Prohibidos)."
“Estamos orgullosos de tomar una postura en contra de la prohibición de
libros”, afirma Aldrich. “Nuestra misión es ampliar el acceso a los libros.
Eso está verdaderamente en el corazón de todo lo que hacemos, por lo que las
prohibiciones de libros van en contra de nuestros valores fundamentales,
especialmente cuando se dirigen de manera abrumadora a autores Negros, autores
LGBTQ+ y otros de comunidades marginadas”.
La historia de LFL
El difunto Todd Bol construyó la primera Little Free Library en 2009 para
honrar la memoria de su madre, quien era maestra de escuela y amante de los
libros. Tras construir y pintar la caja para que pareciera una escuela en
miniatura, colocó su creación frente a su casa en Hudson, Wisconsin. La idea
comenzó a popularizarse cuando Bol y su amigo Rick Brooks empezaron a instalar
más de estos receptáculos en diferentes partes de Wisconsin y en otras
ciudades del medio oeste de los Estados Unidos, como Chicago y Minneapolis.
En 2012, LFL se constituyó como una organización sin fines de lucro. Durante
ese mismo año, Bol cumplió su meta de crear 2,510 Little Free Libraries,
superando el récord que el filántropo Andrew Carnegie había establecido
previamente al fundar
2,509
bibliotecas en todo el mundo.
A medida que la idea se volvió viral, Bol comenzó a enviar cajas de libros
hechas a mano a regiones como Australia, Afganistán y Pakistán. Para finales
de 2016, ya se podían encontrar
50,000 Little Free Libraries registradas en
85 países de todo el mundo.
A finales de 2018, poco después de que LFL estableciera su biblioteca número
75,000,
Bol falleció de cáncer de páncreas. Una
cita de sus últimos días dice:
“Realmente creo en una Little Free Library en cada cuadra y un libro en cada
mano. Creo que las personas pueden arreglar sus vecindarios, arreglar sus
comunidades, desarrollar sistemas para compartir, aprender unas de otras y ver
que tienen un mejor lugar para vivir en este planeta”.
Pensando creativamente
Los custodios (el nombre que LFL da a los encargados de las cajas de
intercambio de libros) a veces
diseñan sus pequeñas bibliotecas de formas muy imaginativas. Esto incluye
libreros inspirados en casas, cabañas, árboles, cabinas telefónicas, mansiones
victorianas, escenas de libros, cohetes espaciales, un refrigerador, un robot
y una réplica a tamaño real de la
TARDIS de la serie de televisión “Doctor Who”.
En un evento de TEDx en 2013, el fundador de LFL
describió una pequeña
biblioteca en Arkansas rodeada por un jardín de hierbas aromáticas. Los
visitantes podían tomar un libro de cocina de la caja y cortar hierbas del
jardín. “[El custodio] me cuenta que constantemente recibe comida por las
mañanas: quiches y cosas por el estilo que le dejan”, dijo Bol. Además de
llevar arte a las calles y vecindarios, los esfuerzos de LFL han
inspirado a grupos e individuos a crear cajas para compartir artículos como
semillas, materiales de tejido, trineos y autos de juguete. Las
Blessing Boxes (Cajas de
Bendiciones), apoyadas por iglesias, brindan acceso a alimentos, ropa,
artículos de tocador, materiales para el cuidado del bebé y otros elementos
esenciales. Estas “despensas de alimentos en miniatura hechas de madera”
cumplen con los principios de ayuda mutua y son “símbolos de esperanza y
solidaridad”, según la revista digital de noticias The Helm.
Creando conexiones
Como señala Aldrich, LFL también ayuda a construir comunidad. Ella recuerda el
momento en que ella y su esposo terminaron de instalar una pequeña biblioteca
frente a su casa en Minneapolis. “A los tres minutos de haberla colocado en el
suelo, vecinos con los que nunca antes había hablado ya estaban cruzando la
calle para verla y hablar con nosotros”.
Añade que, según las encuestas anuales de LFL, el 72 por ciento de los
custodios conocen a más vecinos gracias a sus pequeñas bibliotecas, y el 98
por ciento siente que su vecindario es un lugar más amigable debido a estas
cajas de intercambio de libros.
Aldrich también afirma que muchos custodios de LFL disfrutan de formar parte
de algo más grande que ellos mismos. “Esta red cuenta con casi 200,000 Little
Free Libraries en todo el mundo, por lo que [los custodios] son parte de este
amor universal por la lectura y por unir a las personas”.
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Damon Orion es escritor, periodista, músico, artista y maestro en Santa
Cruz, California. Su trabajo ha aparecido en Revolver, Guitar World,
Spirituality + Health, Classic Rock y otras publicaciones. Lea más de su
trabajo en DamonOrion.com.
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Glosario de términos
• BIPOC
(Black, Indigenous, and People of Color): Sigla en inglés para
"Negros, Indígenas y Personas de Color". Se utiliza en el texto para englobar
a las comunidades étnicas y raciales históricamente marginadas en los Estados
Unidos.
• Blessing Boxes
(Cajas de Bendiciones): Contenedores públicos inspirados en el modelo de LFL, pero destinados a
ofrecer de forma gratuita alimentos no perecederos, ropa y artículos de
primera necesidad a personas vulnerables.
• Book Bans
(Prohibición / Censura de libros):
Práctica administrativa o política mediante la cual se restringe, retira o
prohíbe el acceso a ciertos libros en escuelas y bibliotecas públicas debido a
objeciones sobre su contenido.
• Custodios (Stewards): Término oficial que utiliza LFL para referirse a las personas
voluntarias que construyen, instalan, cuidan y mantienen abastecidas las
pequeñas bibliotecas en sus vecindarios.
• Friends Through the Years
(Amigos a través de los años):
Programa de LFL orientado a la interacción intergeneracional, reuniendo a
jóvenes y adultos mayores para compartir lecturas y relatos orales.
• Good Global Neighbors
(Buenos Vecinos Globales):
Iniciativa de LFL mediante la cual estudiantes de EE. UU. fabricaban cajas de
intercambio de libros para ser enviadas y distribuidas en comunidades
vulnerables en lugares como África e India.
• Indigenous Library
(Biblioteca Indígena):
Programa especial de LFL enfocado en combatir el rezago de alfabetización y
facilitar el acceso a la lectura en asentamientos y comunidades de poblaciones
nativas de EE. UU. y Canadá.
• LFL
(Little Free Library):
Organización sin fines de lucro cuyo nombre se traduce como "Pequeña
Biblioteca Libre". Funciona como una red global de cajas de intercambio de
libros vecinales bajo la premisa de "coge un libro, deja un libro".
• LGBTQ+: Sigla que designa
colectivamente a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Queer
y otras identidades de género y orientaciones sexuales.
• Mutual Aid
(Ayuda mutua): Principio de solidaridad comunitaria donde las personas de un vecindario
cooperan de manera voluntaria para resolver necesidades comunes, compartiendo
recursos sin intermediarios institucionales.
• Read in Color
(Leer en color):
Iniciativa especial de LFL diseñada para distribuir de forma prioritaria
literatura que celebre la diversidad y promueva la inclusión social y la
equidad.
• TARDIS: Elemento de la
cultura pop (de la serie Doctor Who) que tiene la forma de una cabina
telefónica policial británica clásica de los años 60, utilizada con frecuencia
por los custodios como diseño temático para sus bibliotecas.
Traducción del inglés al español por Isaias Ferreira Medina


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