¿Cuáles son los elementos esenciales de la novela policíaca? O, mejor
dicho, ¿qué hace que una novela sea policíaca? ¿Cuáles son las
convenciones del género? ¿Qué es True Crime?
La novela policíaca no se define simplemente porque haya un crimen.
Lo que la convierte en policíaca es que el crimen plantea un enigma cuya
resolución constituye el motor principal de la narración.
Esa distinción es fundamental.
¿QUÉ HACE QUE UNA NOVELA SEA POLICÍACA?
En términos muy generales, tenemos:
crimen → misterio → investigación → descubrimiento de pistas → revelación
de la verdad
El crimen suele ser un asesinato, pero puede tratarse también de un robo,
secuestro, desaparición, fraude, chantaje, etc.
Lo esencial es que existe una pregunta central que necesita respuesta:
El lector acompaña al investigador en la búsqueda de esa respuesta.
Por eso
Crónica de una muerte anunciada
resulta tan interesante en relación con el género:
sabemos desde la primera frase quién va a morir y quiénes serán los
asesinos.
García Márquez elimina deliberadamente el misterio tradicional y desplaza la
pregunta:
No queremos saber quién mató a Santiago Nasar, sino
cómo fue posible que todos supieran que iban a matarlo y nadie consiguiera
impedirlo.
Es, por tanto,
una novela que utiliza y transforma las convenciones de la novela
policíaca.
LOS ELEMENTOS ESENCIALES
1. El crimen
Tiene que existir un hecho que rompa el orden normal.
En el policial clásico suele ser un asesinato, porque el asesinato presenta
una pregunta particularmente poderosa:
¿Quién mató a la víctima?
Pero el crimen no necesariamente tiene que ser violento.
2. El misterio
El crimen genera una incógnita.
Al comienzo, el lector posee información incompleta. El escritor administra
cuidadosamente lo que sabemos y lo que ignoramos.
El misterio puede ser:
• ¿Quién es el asesino?
• ¿Cómo entró en una habitación cerrada?
• ¿Por qué lo hizo?
• ¿Dónde está el cadáver?
• ¿Qué ocurrió realmente aquella noche?
• ¿Quién está mintiendo?
3. El investigador
Es la figura que intenta reconstruir la verdad.
Puede ser:
• un detective profesional;
• un policía;
• un periodista;
• un abogado;
• un detective aficionado;
• un familiar;
• incluso el propio narrador.
No tiene que ser necesariamente Sherlock Holmes.
Lo importante es que alguien investiga.
4. Las pistas
Las pistas son uno de los elementos fundamentales del género.
Pueden ser:
• objetos;
• huellas;
• documentos;
• declaraciones;
• horarios;
• contradicciones;
• mensajes;
• fotografías;
• comportamientos sospechosos;
• detalles aparentemente insignificantes.
La buena novela policíaca juega con una regla fundamental:
La
pista debe estar ahí, pero el lector no necesariamente debe comprender su
significado inmediatamente.
Cuando finalmente se revela la solución, el lector debería poder pensar:
«¡Estaba delante de nosotros todo el tiempo!»
5. Los sospechosos
El investigador necesita tener varias posibilidades.
Cada sospechoso suele tener:
motivo + oportunidad + capacidad, pero no necesariamente es culpable.
La novela
puede hacer que el lector sospeche sucesivamente de diferentes
personajes.
6. El motivo
¿Por qué ocurrió el crimen?
Puede ser:
• dinero;
• venganza;
• celos;
• amor;
• poder;
• miedo;
• odio;
• ambición;
• secreto;
• defensa de alguien.
El motivo proporciona una explicación psicológica al crimen.
7. El engaño o la información oculta
El género depende mucho de la distribución de la información.
El escritor sabe más que el lector, o sabe exactamente lo mismo pero
organiza la información de tal manera que el lector interprete
erróneamente los hechos.
Aquí aparecen:
• falsas pistas (red herrings);
• testimonios contradictorios;
• secretos;
• identidades ocultas;
• pistas ambiguas.
8. La revelación final
Finalmente, las piezas encajan.
El investigador explica:
qué ocurrió + cómo ocurrió + quién lo hizo + por qué.
En el policial clásico, este momento suele ser la resolución del enigma.
LAS CONVENCIONES DEL GÉNERO
Las convenciones son
las expectativas que el lector aprende a reconocer.
Entre las más importantes están:
Un misterio central.
Un investigador.
Un crimen o transgresión.
Una serie de pistas.
Varios sospechosos.
Información oculta.
Falsas pistas.
Interrogatorios o investigación.
Un progresivo descubrimiento de la
verdad.
Una resolución.
Pero las convenciones no son reglas absolutas.
Un gran escritor puede romperlas.
Y, de hecho, algunas de las obras más interesantes del género lo hacen.
TRES GRANDES PREGUNTAS
Una manera muy útil de entender el género es dividirlo en tres preguntas:
¿QUIÉN?
Es el whodunit:
Who done it? — ¿Quién lo hizo?
Es la forma clásica de novela detectivesca.
¿CÓMO?
El interés está en el procedimiento:
¿Cómo fue cometido el crimen?
Aquí adquieren enorme importancia las pistas y la reconstrucción de los
hechos.
¿POR QUÉ?
La novela se desplaza hacia la psicología:
¿Qué llevó al personaje a cometer el crimen?
Cuando predomina esta pregunta, el policial comienza a acercarse al
thriller psicológico o a la novela de caracteres.
NOVELA POLICÍACA ≠ NOVELA DE DETECTIVES ≠ THRILLER
Aunque se superponen, no son exactamente lo mismo.
Novela detectivesca
El centro es:
resolver el misterio.
Ejemplo paradigmático: Sherlock Holmes.
Thriller
El centro suele ser:
el peligro y la tensión.
Muchas veces sabemos quién es el criminal desde el principio. Lo que queremos
saber
es si será detenido, si la víctima sobrevivirá o cómo escapará el
protagonista.
Novela policíaca
Es el término más amplio y puede abarcar ambas modalidades, además del
hard-boiled, el policial psicológico, el policial histórico, etc.
¿QUÉ ES TRUE CRIME?
True Crime significa literalmente «crimen real».
Es un género narrativo —muy desarrollado actualmente en libros,
documentales, podcasts, series y periodismo—
que cuenta crímenes que realmente ocurrieron.
Aquí está la diferencia fundamental:
Novela policíaca:
«Imaginemos que ocurrió este asesinato. ¿Quién lo cometió?»
True Crime:
«Este asesinato ocurrió realmente. Vamos a reconstruir qué sucedió.»
El True Crime utiliza muchas técnicas narrativas del policial:
• investigación;
• pistas;
• sospechosos;
• testimonios;
• reconstrucción cronológica;
• interrogatorios;
• descubrimiento progresivo;
• revelación;
• suspense.
Pero existe una diferencia esencial:
El material fundamental del True Crime es real.
¿POR QUÉ EL TRUE CRIME PRODUCE TANTO SUSPENSE SI CONOCEMOS EL FINAL?
Aquí aparece una paradoja interesante.
Supongamos que sabemos que una persona fue asesinada y que conocemos quién fue
condenado.
¿Por qué queremos seguir escuchando el podcast o viendo el documental?
Porque el suspense cambia de naturaleza.
Ya no preguntamos:
¿Quién lo hizo?
sino:
¿Cómo ocurrió?
¿Por qué lo hizo?
¿Qué ocurrió realmente?
¿Cómo lo descubrieron?
¿Qué se ocultó?
¿Fue realmente culpable?
Es exactamente el mecanismo que utiliza García Márquez en
Crónica de una muerte anunciada.
Y aquí aparece una conexión fascinante
Crónica de una muerte anunciada parece una novela policíaca, pero
invierte el género.
En un policial tradicional:
El crimen → genera un misterio → comienza la investigación → se descubre la
verdad.
En García Márquez:
Sabemos el crimen → sabemos quiénes son los asesinos → reconstruimos el
pasado → descubrimos que la verdad es mucho más complicada.
El misterio ya no es «¿quién?», sino:
«¿Por qué nadie pudo impedirlo?»
Por eso la novela puede leerse como una especie de policial invertido.
Y hay algo todavía más interesante: tiene la apariencia de un
True Crime, porque el narrador se comporta casi como un investigador que años después
reconstruye un caso real mediante testimonios, recuerdos, documentos y
versiones contradictorias.
EN UNA FRASE
Podríamos definir los tres conceptos así:
Novela policíaca: un crimen convertido en misterio.
Thriller:
un peligro convertido en tensión.
True Crime:
un crimen real convertido en relato.
Y la gran libertad del género consiste precisamente en que un escritor puede
mezclar, invertir o romper estas convenciones. García Márquez lo hace
magistralmente: toma la estructura de una investigación criminal y la
transforma en una reflexión sobre
el destino, la culpa, el honor, la memoria y la responsabilidad
colectiva.
LAS CALLES ENEMIGAS
Y ya que hablamos de la novela policíaca, me pregunto
¿es la novela Las calles enemigas, del novelista
dominicano
Roberto Marcallé Abréu, una novela policíaca?
En mis pesquisas al respecto pude comprobar que sí, pero con una precisión
importante: Las calles enemigas (2013), de
Roberto Marcallé Abreu, puede leerse como
una novela de ambiente criminal y con rasgos de thriller psicológico, pero no puede clasificarse como
novela policíaca en sentido estricto.
La propia prensa dominicana la describió al momento de su publicación como un
«drama social que funciona también como un thriller psicológico»,
destacando su denuncia de los males de la sociedad contemporánea. (Listín Diario) La Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña la registra dentro de
la novelística dominicana, sin clasificarla específicamente como novela
policíaca.
En síntesis,
no podemos presentarla como «una novela policíaca» sin más.
Puede definirse como
una novela social dominicana con fuerte contenido criminal y elementos de
thriller psicológico. Y precisamente esa distinción nos permite ampliar nuestra definición inicial:
una novela puede contener crimen sin ser una novela policíaca.
Pero, por ahora, es todo lo que vamos a decir sobre esta absorbente obra, a la
cual dedicaremos una investigación más exhaustiva.
ENLACES:
APUNTES SOBRE LA LITERATURA POLICIAL, por Araceli Otamendi
Roberto Marcallé Abreu: novela negra y policiaca dominicana. Artículo de Eugenio García Cuevas, aparecido en AGULHA HISPÂNICA | REVISTA DE CULTURA
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