El célebre ensayo de Isaac Asimov
sobre la creatividad, titulado originalmente
“How Do People Get New Ideas?” (¿Cómo se le ocurren las ideas a la
gente?), es una joya oculta que él escribió en 1959. Este fue comisionado por una
empresa vinculada al
Departamento de Defensa de los Estados Unidos para un proyecto
secreto de un sistema antimisiles. Asimov abandonó rápidamente el proyecto
porque no quería manejar información clasificada que limitara su libertad de
expresión, pero dejó este texto como su única aportación formal. El ensayo
permaneció guardado y desconocido para el público general hasta que fue
descubierto y publicado por el
MIT Technology Review, en 2014. (Puede leer la traducción
Cómo surgen las nuevas ideas que publiqué en mi blog
El Indagador TecnoCientífico).
Isaac Asimov y la creatividad: cómo nacen las ideas
El ensayo de Asimov parte de una pregunta aparentemente sencilla:
¿cómo surgen las ideas nuevas? Su respuesta es particularmente
interesante porque no presenta la creatividad como un misterioso don reservado
a los genios, sino como un proceso en el que intervienen el conocimiento, la
imaginación, la asociación de ideas y, sobre todo, la libertad mental.
Para Asimov, una idea verdaderamente nueva suele
aparecer cuando la mente consigue establecer una conexión inesperada entre
elementos que ya conoce.
El conocimiento es, por tanto, la materia prima de la creatividad. No basta
con saber mucho: es necesario ser capaz de combinar ese conocimiento de una
manera que otros no hayan considerado. Asimov pone como ejemplo el
descubrimiento independiente de la teoría de la evolución por selección
natural por
Charles Darwin y Alfred Russel Wallace. Ambos habían acumulado observaciones
sobre las especies y habían leído a Malthus; la creatividad consistió en que
esos elementos terminaron articulándose en una explicación nueva.
De ahí surge una de las ideas centrales del ensayo:
crear es conectar. Una persona puede poseer un dato A y otra un dato B;
ninguno de los dos datos, por separado, parece extraordinario. Pero cuando se
encuentran A y B —o incluso A, B y C— puede surgir una relación completamente
nueva.
La creatividad no consiste necesariamente en inventar algo desde la nada,
sino en reorganizar lo conocido de una manera novedosa.
Asimov también concede una importancia enorme a la soledad. Para él, la
generación de ideas requiere un espacio de aislamiento en el que la mente
pueda combinar libremente la información. El pensamiento creativo continúa
incluso cuando somos aparentemente pasivos: la mente sigue reorganizando
recuerdos, conocimientos e intuiciones de manera inconsciente. Por eso
considera que una idea puede aparecer después de un período de descanso o
incluso durante el sueño.
Pero hay una razón todavía más profunda para esa necesidad de aislamiento:
la creatividad es vulnerable. Asimov observa que por cada buena idea
pueden aparecer muchas ideas absurdas. Una persona que teme hacer el ridículo
tenderá a censurarlas antes de desarrollarlas. Por eso utiliza una formulación
memorable: “creation is embarrassing”, es decir, crear resulta embarazoso.
Esto conduce a una aparente paradoja.
La idea puede necesitar soledad para nacer, pero necesita intercambio para
desarrollarse.
Asimov no rechaza el trabajo colectivo. Al contrario, considera que una
reunión entre personas creativas puede ser extraordinariamente útil,
siempre que exista un ambiente relajado y permisivo en el que nadie tenga
miedo de parecer tonto.
La función principal de una reunión no sería necesariamente producir una idea
brillante en ese instante, sino
poner en circulación información, asociaciones y posibilidades que
posteriormente puedan combinarse en la mente de cada participante.
También destaca la importancia de la personalidad. El individuo creativo,
según Asimov, necesita cierta seguridad para apartarse de la autoridad, de las
convenciones y del sentido común establecido. Esto no significa ser irracional
ni convertirse en un excéntrico por el simple hecho de serlo. Significa tener
la suficiente independencia intelectual para preguntarse:
“¿Y si las cosas fueran de otra manera?”
La enseñanza fundamental del ensayo
Quizás la enseñanza más profunda de Asimov pueda resumirse así:
La creatividad nace cuando una mente suficientemente informada se permite
establecer conexiones que todavía no parecen obvias.
La creatividad consiste menos en tener una idea genial de repente que en
crear las condiciones para que puedan aparecer conexiones nuevas.
Para Asimov,
conocimiento e imaginación son dos aliados poderosos.
El conocimiento proporciona los elementos; la imaginación los combina.
La soledad permite que esas combinaciones se produzcan sin censura; el
diálogo permite que nuevas piezas entren en el sistema; y la libertad
intelectual permite considerar incluso las ideas inicialmente absurdas.
En ese sentido,
la creatividad no comienza necesariamente con una gran inspiración.
Comienza con tener muchas cosas en la mente y la libertad para relacionarlas
de maneras nuevas.
Por eso, su método combina
conocimiento + curiosidad + aislamiento para pensar + libertad para
equivocarse + asociaciones inesperadas + conversación sin censura +
evaluación posterior.
Y hay una paradoja interesante en su ensayo:
para producir ideas verdaderamente nuevas, primero hay que permitir que
aparezcan ideas malas, absurdas o incompletas.
La creatividad necesita un espacio en el que el pensamiento pueda equivocarse
sin ser castigado inmediatamente.
Y esta idea conecta muy bien con la práctica de escritores como Ray Bradbury:
leer, observar, acumular palabras e imágenes y después permitir que la
mente las mezcle libremente.
La creatividad sería, en buena medida, el arte de descubrir relaciones
ocultas entre cosas que ya estaban allí.
¿QUÉ LECCIONES PRÁCTICAS SOBRE EL ARTE DE PRODUCIR IDEAS INNOVATIVAS
APLICABLES AL PRESENTE PODEMOS EXTRAER DEL ENSAYO DE ASIMOV?
1. Estudia las grandes ideas del
pasado.
Para generar ideas nuevas hay que comprender cómo surgieron las grandes ideas
anteriores. El pasado funciona como un laboratorio de creatividad.
2. Aprende a conectar cosas
aparentemente inconexas.
Crear no es sacar algo de la nada, sino hacer una
interconexión (cross-connection) entre dos datos o ideas que ya
existían pero que nadie había vinculado antes. Esta es quizá la idea central
de Asimov:
la creatividad consiste en establecer conexiones nuevas entre conocimientos
existentes.
Utiliza el ejemplo de
Charles Darwin y Alfred Wallace quienes llegaron independientemente a la
selección natural: ambos viajaron por el mundo y ambos leyeron el mismo
ensayo económico de Thomas
Malthus. Sin embargo, solo ellos dos cruzaron esa información para dar origen
de forma independiente a la teoría de la evolución.
3. Cultiva una amplia base de
conocimientos.
No basta con ser especialista. Cuanto mayor sea el repertorio de
conocimientos, experiencias y asociaciones que posea una persona, más
elementos tendrá para realizar combinaciones originales.
La especialización puede ser útil, pero la creatividad se alimenta también de
la curiosidad por campos diferentes.
4. Atrévete a cuestionar lo establecido.
La originalidad requiere no aceptar automáticamente las ideas establecidas.
Asimov habla de la persona capaz de
enfrentarse a la razón convencional, la autoridad y el sentido común cuando
existe una buena razón para hacerlo.
a) Conserva cierta independencia intelectual.
El creador necesita confianza en sí mismo para proponer algo que inicialmente
pueda parecer extraño o incluso absurdo. Para Asimov, el conocimiento técnico
o la inteligencia académica son solo el punto de partida. La verdadera
diferencia radica en tener
una actitud inconformista, excéntrica y atrevida.
Se necesita valor para proponer una combinación de ideas que al principio
suene completamente absurda o desafíe el orden establecido.
Pero Asimov advierte que
ser excéntrico por sí solo no convierte a nadie en creativo.
5. Dejar espacio para la intuición y
la imaginación.
No todo descubrimiento comienza con un razonamiento perfectamente ordenado. A
veces aparece primero una intuición, una imagen o una conjetura y solamente
después se construye la explicación racional.
a) Aceptar ideas incompletas o
aparentemente absurdas.
Una idea que inicialmente parece disparatada puede contener una intuición
valiosa. Asimov propone, en esencia, no matar demasiado pronto una posibilidad
porque todavía no esté completamente desarrollada.
b) No buscar inmediatamente la
aprobación de los demás.
La necesidad de agradar puede hacer que descartemos ideas antes de
explorarlas. Primero hay que permitir que la idea se desarrolle, antes de exponerlas a la crítica.
6. No censurar durante la fase de
generación.
Hay que separar dos momentos: producir ideas y evaluarlas. Si juzgamos
cada idea inmediatamente, reducimos la cantidad y variedad de ideas que somos
capaces de producir.
a) Dar tiempo al pensamiento para
madurar.
La creatividad no siempre funciona bajo demanda. Una cuestión puede permanecer
aparentemente sin solución mientras la mente continúa trabajando con ella de
manera inconsciente.
b) Convertir la curiosidad en
hábito.
Asimov era extraordinariamente curioso. La creatividad no depende solamente de
esperar una inspiración; depende de acumular preguntas, conocimientos,
observaciones y problemas interesantes.
7. Trabaja en soledad.
Aunque valoraba la colaboración, Asimov defendía firmemente que el destello
inicial requiere aislamiento. Para él,
“la creación es vergonzosa. Por cada buena idea nueva que tienes, hay
cien, diez mil ideas tontas, que naturalmente no te interesa mostrar.” Estar solo le da a la mente la libertad de equivocarse, madurar
pensamientos e incubar ideas en el subconsciente sin miedo al juicio
ajeno.
Para Asimov, la soledad tiene una función fundamental: la mente
continúa combinando información incluso cuando no somos conscientes de ello.
La creatividad necesita un espacio donde esas combinaciones puedan producirse
sin presión social.
8. No tengas miedo de parecer
tonto.
Esta es una de sus observaciones más penetrantes:
“creation is embarrassing”. Por cada buena idea pueden surgir cientos o miles de ideas malas. Si
una persona teme hacer el ridículo, probablemente censurará las ideas antes de
darles oportunidad de desarrollarse.
9. Las sesiones grupales deben ser
informales y lúdicas
La colaboración puede ser extraordinariamente productiva, pero solo
cuando existe un ambiente de relajación, confianza y libertad, donde
los participantes puedan expresar ideas imperfectas sin temor a ser
ridiculizados.
Si un equipo se reúne para generar ideas, Asimov propone reglas estrictas para
evitar que la creatividad muera:
• Grupos muy pequeños:
Idealmente de no más de 5 personas.
• Eliminar las jerarquías y
reputaciones:
Si hay un "jefe" o alguien con demasiado renombre en la sala, los demás se
inhibirán y se reducirán a una obediencia pasiva.
• Absoluta permisividad y buen
humor:
El ambiente debe parecerse más a una cena relajada entre amigos que a una
junta corporativa. El juego, los chistes y la disposición a decir "tonterías"
son esenciales para perder el miedo al ridículo.
• La figura del árbitro:
En lugar de un líder tradicional, el grupo necesita un facilitador que haga
preguntas agudas y regrese sutilmente la conversación al tema central cuando
se desvíe demasiado.
10. No te preocupes excesivamente por “tener que” producir una gran
idea.
Asimov señala algo paradójico: muchas grandes ideas surgieron como
“side issues”, asuntos secundarios, mientras la persona estaba ocupada
en otra cosa. Una presión excesiva por producir resultados puede inhibir
precisamente la creatividad que se busca.
Resumiendo
Las diez ideas anteriores podrían condensarse en una sola fórmula:
Conoce mucho, conecta lo que otros mantienen separado, cuestiona lo
establecido, piensa por tu cuenta, trabaja sin miedo al ridículo y deja que
tu mente tenga libertad para encontrar conexiones inesperadas.
Y hay una idea de Asimov especialmente apropiada para
el mundo actual: la ventaja no está solamente en saber más, sino en saber
relacionar cosas que otros todavía no han relacionado. Esa es probablemente la razón por la que su ensayo de 1959 sigue resultando
tan actual.
Resumen y compendio de lecciones derivadas del ensayo de Isaac Asimov
elaboradas por Isaias Medina con información y datos extraídos (y
verificados) de la traducción del trabajo original, hecha por él mismo, y otras apreciaciones tomadas de
la red, exploradas con la asistencia de IA.

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